River volvió a dejar una pálida imagen, cayó por la mínima ante Gimnasia en La Plata y sufrió su segunda derrota consecutiva en el inicio del Torneo Clausura 2026. La falta de ideas en ataque, los desaciertos defensivos y una alarmante racha de lesiones encendieron todas las alarmas en Núñez.
El arranque del segundo semestre para River roza el terreno de la pesadilla. Tras el tropiezo inicial en el Monumental, el conjunto millonario viajó al Estadio Juan Carmelo Zerillo para disputar la segunda fecha de la Zona B con la obligación de recuperarse, pero terminó ofreciendo otra actuación desconcertante. El 1-0 final a favor de Gimnasia y Esgrima La Plata reflejó lo sucedido en el terreno de juego: un equipo inofensivo con la pelota, frágil en el fondo y sumergido en un pozo futbolístico del cual no encuentra la salida.
Un River sin rumbo, sin juego y con las manos vacías
El tramo inicial del encuentro fue un espejismo. River tomó la iniciativa y dominó la posesión territorial, pero ese control resultó totalmente estéril. Con un toqueteo cansino e inofensivo, el cuadro del “Chacho” Coudet jamás logró romper el bloque defensivo del Lobo. Para colmo, las imprecisiones individuales en la entrega —como una pérdida peligrosa de Mauro Arambarri que terminó en un remate de Nacho Fernández— comenzaron a darle confianza al dueño de casa.
Con el correr de los minutos, Gimnasia descubrió las grietas de la defensa millonaria y generó las mejores situaciones antes del descanso. Un cabezazo muy claro de Giampaoli que rozó el palo y un potente disparo de Miramón a la red externa tras una brillante maniobra individual de Merlo avisaron que la noche venía torcida para el equipo de Coudet. La única respuesta seria de River antes del entretiempo fue un mano a mano donde Joaquín Freitas estrelló su remate en el pecho del arquero Insfrán, en una acción extremadamente fina que luego quedó anulada por una fina posición adelantada.

El golpe de Steimbach y el drama de los lesionados
En la etapa complementaria, el trámite no experimentó mejorías para la banda roja. A pesar de los ingresos desde el banco, el equipo del Chacho siguió careciendo de lucidez en la elaboración y de contención en el mediocampo. Gimnasia avisó mediante contraataques que obligaron a cierres con lo justo de Freitas y Beltrán, hasta que a los 35 minutos dio el estacazo definitivo: Maximiliano Zalazar envió un centro preciso al corazón del área chica y Alexis Steimbach conectó de cabeza para decretar el 1-0.
El gol desarmó por completo al Millonario. El Lobo estuvo a punto de estirar la diferencia poco después con un violento derechazo de Steimbach que reventó el travesaño. Sobre la hora, River buscó el milagro de forma desesperada apelando únicamente a los centros de Gonzalo Montiel y a cabezazos forzados de Lucas Martínez Quarta y Tomás Galván, salvando la defensa local una pelota sobre la línea en el último suspiro.
La derrota dejó consecuencias aún más graves en el plano físico. Marcos Acuña sintió un fuerte dolor muscular en una disputa de pelota y debió abandonar la cancha rengueando, al tiempo que Ángel Correa no pudo completar el partido y salió visiblemente disminuido por una molestia, producto de una “paralítica” a los 20 minutos del primer tiempo. También salió lesionado Mauro Arambarri en el inicio del segundo tiempo, producto de un fuerte golpe en el tobillo.
Tres bajas sensibles que se suman a la de Aníbal Moreno y que agrandan la preocupación de un River que marcha sin puntos en el torneo local y que este domingo recibirá a Rosario Central con la urgencia imperiosa de ganar para calmar las aguas.

¿Cómo unirse a nuestro canal de WhatsApp?
Mantenete informado las 24 horas, con toda la información al instante sobre River, en nuestro nuevo canal de Whatsapp. En este link podés acceder al canal para unirte: CANAL DE LA MÁQUINA RIVER






Leave a Reply